Supongo que, como el saber no ocupa lugar, pero si tiempo, no le vendrá a mal a nadie saber algo nuevo; en la ciudad de Sevilla el ayuntamiento, o Cueva de Alí-Babá y los Cuarenta Ladrones, recientemente cometió un atropello más -en una lista ya sin parangón-. No voy a relatar el susodicho; ni siquiera voy a mencionarlo, hoy dirige mi escritura un sentido más sutil, una especie de gimnasia para la razón, aunque sobre todo para la voluntad.
En nuestra democracia occidental, en ese gobierno del pueblo llano, o más bien del ser mediocre, que llevamos padeciendo, como solución a lo decadente de las intoxicadas formas de poder tradicionales, los últimos ciento u ochenta años, es la voluntad de unos la que esclaviza al resto. Claro; es para nosotros de "sentido común" un sistema así; pero como dijo Einstein, el sentido común es "esa colección de prejuicios que se adquiere al cumplir dieciocho años". Es decir, a mi juicio el sentido común es fruto de las subejetividades de las cuturas imperantes en cada lugar del mundo; porque en España que un hombte tuviera más de una mujer por esposa no sería de "sentido común", pero en Arabia Saudí la tortilla se balancea.
Personalmente nuna he valorado, ni puedo valorar, el sentido común; es un ansia simple de imponer una serie de ideas, fruto de la decadencia de la necesidad, al resto de seres. Así que pienso también dudar del que me presenta la democracia como de "sentido común".
Luego está el tema de los derechos. A saber, se supone que también en un estado moderno todos tenemos derecho a elgir a los que nos gobiernan. Eso sería igualar a las gentes en derechos -aunque no se produce desde ningún plano la igualación de los deberes, con el consiguiente caso de "injusticia" (!para el que crea en tal quimera!)- Hay personas que desconocen cuales son los entresijos reales de nuestro sistema parlamentarista -o siquiera la parte teórica-. ¿Tendrían todas aquellas personas la misma capacidad para ejercer el derecho a voto? ¿Tendría el mismo derecho el catedrático de política que el mendigo? El derecho de cada uno viene determinado, y que conste que ello no coincide plenamente con mi ideal, por: su capacidad y nivel de responsabilidad en la consecución de sus deberes, su nivel en formación que le permita poder elegir con criterio y un estado pleno en el uso de sus capacidades mentales. Muchos pensarán que todo eso coharta los derechos de la gente y una forma "conservadora" de darle el poder a las clases altas. !Nada más alejado de la realidad!; que un sujeto gane más o menos dinero, que ocupe este u otro puesto en la administración,... no significa que cumpla sus obligaciones mejor que el resto -yo entiendo de otra clase de obligaciones- ¿Y los ancianos analfabetos, y los pobres ignorantes? ¿No hay sitio para ellos? Supongo que a estas alturas no resulta extraño asegurar que quien es analfabeto es porque quiere serlo; para mi no es lícito que una persona que perservera en su desconocimiento -también como posible forma de cobardía, de huir del mundo- tenga derecho a decidir quien gobierna al resto; desconozco aquellos derechos inalienables si su poseedor mismo los rechaza.
La democracia es el resultado de la evolución de aquella abeja pulgosa, caprichosa y saltarina que picó con fuerza en norte América en 1776 y en Francia en 1789, aquel mounstruo burgués-masón de decadencia. Porque todas esas revoluciones no fueron otra cosa que un cambio de dueño del poder; hoy día el hombre occidental, en su mayoría mediocre y necesitado de ser esclavo, prefiere rendir pleitesía a los bancos antes que a sus viejos nobles. ¿Qué le ha dado la democracia al mundo? Y apurando, ¿por qué todos los gobiernos occidentales defiende a sangre y fuego toda forma de poder democrática, vendiéndola como la panacea, y con un "esto no debes hacerlo" a todas las formas de poder no democrática (como los fascismos)? !Hay hemos herido honro!; porque hay un interés oculto, rancio, arrastrado, por preservar la democracia, porque siga siendo el único modelo "bueno" -!un término tan terrible como igualdad!- a seguir. ¿No niega eso el ejemplo democrático para elegir, no adormece aquellos instintos de los que se vanaglorian? ¿Por qué cuando un pueblo decide libremente ser esclavo de unos que no sean la ONU y las democracias son invadidos y destruídos? -la democracia como la forma última de control, de Matrix, destructora de toda libertad.
De todo esta guisa, ¿resulta adecuado -para nosotros-- que mucha gente sin criterio eliga ser esclavizadas por lo burgueses capitalistas (Club Bilderberg)? Que muchoseligan algo no prueba en absoluto su calidad (más bien prueba su mediocridad).
domingo, 26 de julio de 2009
miércoles, 22 de julio de 2009
Muddy Waters

Cuando hay talento lo hay; y en este caso, no voy a descubrir nada nuevo. Todo lo contrario, voy a hacer homenaje a uno de los más grandes vieja escuela -aunque lo de vieja escuela me rechina como estúpido, porque los de esta estopa nunca son viejos-, ya que juzgo como preciso hacerle un hueco. Y se trata de nuevo de otro gran bluesman; Muddy Waters.
Muddy (que en gustosa paz espero descanse) nació en el seno de una familia de carboneros y trabajadores del campo en Missississipi, en el año 1915. Su nombre real era McKinley MorganField; su apodo, que comenzó a emplear a mediados de los años cuarenta, se dice que deriva de los barrizales que formaban alrededor del Mississipi tras intensas lluvias primaverales, justo lo que Muddy había visto en su infancia.
Entre los negros de EEUU había evolucionado a lo largo de todo el siglo XIX una suerte de ritmos musicales que aunaban folclore africano, irlandés e incluso italiano; a todos esos ritmos se les acabó aglutinando a finales del siglo de las luces, de forma incluso peyorativa, como blues. Lo cierto es que era música de gente baja y de las capas bajas de la sociedad eran sus intérpretes. El adjetivo "blues" hacía referencia en este contexto a lo triste, a lo melancólico, de las letras, que trtaban amores no correspondidos, muertes trágicas,...
El estilo que hacía furor entre los negros, popularizado ampliamente a partir de los años veinte y treinta por el rey del delta-blues, Robert Johnson, sin duda atrajeron la atención del joven Muddy, que rápidamente asimiló las marcadas técnicas slide de Robert.
La primera grabación que tenemos de Muddy es del año 1940, realizada por el reconocido folcorista estadounidense Alan Lomax. Muddy se trasladó a Illinois (Chicago), donde formó grupos que fueron la élite del blues de Chicago, con miembros tan insignes como Willie Dixon. El mismo B.B. King lo recordó siempre como el más grande.
Además, fijó su banda con los instrumentos que pasarían a ser los típicos del blues; voz, guitarra, contrabajo, harmónica, percusión y piano, y a pesar de ello a lo largo de los años introdujo gran variedad de variantes fantásticas. Creó uno de los estilos con más clase, más rítimicos, alegres y a la vez melancólico, de voz profunda, grave, añorante; más claro que Louis Amstrong y más pesado que Eric Clapton. Una combinación única, que desde luego no se ha vuelto a repetir. Y con todo ello fue incluso capaz de lo que otros no lo fueron; en 1968 grabó el magnífico "Electric Mudd". Fue el primer álbum de la historia del blues en el que se introdujo la guitarra eléctrica, levantando una marea de partidarios y detractores inmensa, con un trabajo que influenció sin duda el "Disraeli gear's" de Cream y el "Led Zeppelin I" de los chicos de Page. Y Stevie Ray, a pesar de ser heraldo del Texas blues,también le debe bastante, así como Jimy Hendrix. Falleció en 1983.
La discografía de Muddy Waters es bárbara, y sería difícil quedarse con algo. Desde luego para empezar, están muy bien el Electric Mud y el Woodstrock album:
* The Best of Muddy Waters (1958), Chess
* At Newport 1960 (1960), Chess
* Muddy Waters Sings Big Bill Broonzy (1960), Chess
* Folk Singer (1964), Chess
* The Real Folk Blues (1966), Chess
* Muddy, Brass and the Blues (1966), Chess
* More Real Folk Blues (1967), Chess
* Super Blues: Muddy Waters, Bo Diddley, Little Walter (1967), Checker
* The Super Super Blues Band: Muddy Waters, Bo Diddley, Howlin' Wolf (1967), Checker
* Electric Mud (1968), MCA/Chess
* After the Rain (1969), Chess
* Fathers and Sons (1969), MCA/Chess
* Sail On (1969), Chess
* They Call Me Muddy Waters (1971), Chess
* A.K.A. McKinley Morganfield (1971), Chess
* Live (at Mr. Kelly's) (1971), Chess
* The London Muddy Waters Sessions (1972), MCA/Chess
* Can't Get No Grindin' (1973), Chess
* London Revisted with Howlin' Wolf (1974), Chess
* 'Unk' In Funk (1974), Chess
* The Muddy Waters Woodstock Album (1975), MCA/Chess
* Live at Jazz Jamboree '76 (1976), Polljazz
* His Best 1947-1955 (1976)
* Hard Again (1977), Blue Sky
* I'm Ready (1978), Blue Sky
* Muddy "Mississippi" Waters - Live (1979)
* King Bee (album) (1981), Blue Sky
* Rolling Stone (1982), Chess
* Rare and Unissued (1982), MCA/Chess
* Muddy & The Wolf (1983)
* Trouble No More (1989)
* The Complete Plantation Recordings (1993)
* Paris, 1972 (1997)
* Goin' Way Back (1997), Just a Memory
* One More Mile (1998)
* A Tribute to Muddy Waters King of the Blues (1999)
* Hoochie Coochie Man (1999)
* The Golden Anniversary Collection (2000)
* The Anthology (1947-1972) (2001), MCA/Chess
* The Definitive Collection (2006) Geffen/Chess
Singles
* 1941 "Country Blues" (Recorded by Alan Lomax)
* 1941 "I Be's Troubled" (Recorded by Alan Lomax)
* 1942 "Ramblin' Kid Blues"
* 1947 "Gypsy Woman" (with Sunnyland Slim)
* 1947 "Little Anna Mae"
* 1948 "Hard Days"
* 1948 "Down South Blues"
* 1949 "Screamin' and Cryin'"
* 1949 "Last Time I Fool Around with You"
* 1950 "Rollin' Stone" aka "Catfish Blues"
* 1950 "Rollin' and Tumblin'"
* 1950 "Walkin' Blues"
* 1951 "Howlin' Wolf"
* 1951 "Lonesome Day"
* 1951 "They Call Me Muddy Waters"
* 1951 "Still a Fool"
* 1951 "Long Distance Call"
* 1951 "Honey Bee"
* 1952 "Iodine in My Coffee"
* 1953 "Sad Sad Day"
* 1954 "I Just Want to Make Love to You"
* 1954 "I'm Your Hoochie Coochie Man"
* 1954 "I'm Ready"
* 1955 "Mannish Boy"
* 1955 "Trouble No More"
* 1955 "Sugar Sweet"
* 1956 "All Aboard"
* 1956 "Rock Me"
* 1956 "Forty Days and Forty Nights"
* 1957 "Got My Mojo Working"
* 1957 "Good Lookin' Woman"
* 1958 "Born Lover"
* 1959 "Goin' Down Louisiana" (aka "Louisiana Blues")
* 1960 "Deep Down in My Heart"
* 1961 "Messin' with The Man"
* 1962 "Going Home"
* 1962 "You Shook Me"
* 1963 "Let Me Hang Around"
* 1964 "My Home is on The Delta"
* 1965 "Early Morning Blues"
* 1966 "Canary Bird"
* 1967 "Trainfare Blues"
* 1968 "Mud in Your Ear"
* 1969 "Blues and Trouble"
* 1970 "Blues for Hippies"
* 1971 "Strange Woman"
* 1972 "My Pencil Won't Write No More"
* 1973 "Muddy Waters Shuffle"
* 1974 "Drive My Blues Away"
* 1975 "Born with Nothing"
* 1977 "Crosseyed Cat"
* 1978 "Copper Brown"
* 1979 "She's Nineteen Years Old"
* 1981 "Forever Lonely"
martes, 21 de julio de 2009
De lo bueno y lo latente; pensamientos de un "bohemio"
Siempre, desde hace al menos algunos años, me ha gustado observar y analizar las cosas desde una perspectiva bella, distante y añorante de ciertas delicadezas. Esa perspectiva de la que hablo es agridulce, amarga; pero a mi esa clase de amargura me hace sonreír y ascender, transportarme a otros lugares. Entonces, ¿quien soy? No podría siquiera pensar cuantas personas se habrán hecho esa pregunta en tantos miles de años. Es más, es la Pregunta con razonables mayúsculas.
Desde una posición -que a mi confieso no me agrada del todo que fuera así- ora extraña, ora vulgar, he recorrido zonas del pensamiento, del arte, de las ciudades, de la música, aún húmedas por el vaho del tiempo, por esa realidad que permanece empolvada por naftalina en todos los armarios. ¿Cuántas veces habré soñado yo con ser aquel pequeño hobbit o ese joven de Gascuña, o incluso aquel revolucionario Joe?
¿Por qué me gusta pensar en ellos durante la tarde? ¿Es precisamente durante el crepúsculo cuando todos esos seres toman cuerpo en mi mente y pueden andar y expresarse a través de mi? Ciertamente a muchos les preocupan mis hábitos de pasear solo, distante, casi fuera de este mundo; les asusta que verdaramente esté fuera, cada vez más lejano. Incluso les asusta esa añoranza preciosa, limpia, que experimento al mirar al horizonte al mar; al sentirme parte de mares, acantilados, soles, tierras milenarias, al sentirme tan diminuto como protegido por todo eso; en resumidad cuentas, a ser parte de todo y a que todo sea parte de mi.
¿Son esos sentimientos dignos de mi? La sociedad industrial, burguesa, hizo que el hombre perdiese sus vínculos con aquel mundo natural que desde milenios había sido parte de él. ¿No será que yo he sido capaz de abrir esos canales de percepción de nuevo para crear una simbiosis por mi medio, que por otra parte si que es digno de mi?
¿Y hay, hubo o habrá gente que comparta aquello conmigo? Supongo que sí; yo creo que Turner, Constable o Monet experimentaron eso...
Todo el mundo de ideas que se mueve a ese alrededor me tienta con imágenes perfectas de belleza, soledad,... Son cosas bellas y la belleza en sí misma es una de las pocas verdades que conozco.
Yo quise, o quizás aún quiero, ser anarquista: poder cambiar el mundo, llegar a algo más pasional, mucho más humano. La verdad es que no sé si llegaré a eso. Lo que sí sé es que los anarquistas que conocí se distanciaban enormemente de Bakunin; no quería lo mismo que yo, persistían en sus vicios. Pero yo soy distinto; para mi, "el futuro está sin escribir"...
Desde una posición -que a mi confieso no me agrada del todo que fuera así- ora extraña, ora vulgar, he recorrido zonas del pensamiento, del arte, de las ciudades, de la música, aún húmedas por el vaho del tiempo, por esa realidad que permanece empolvada por naftalina en todos los armarios. ¿Cuántas veces habré soñado yo con ser aquel pequeño hobbit o ese joven de Gascuña, o incluso aquel revolucionario Joe?
¿Por qué me gusta pensar en ellos durante la tarde? ¿Es precisamente durante el crepúsculo cuando todos esos seres toman cuerpo en mi mente y pueden andar y expresarse a través de mi? Ciertamente a muchos les preocupan mis hábitos de pasear solo, distante, casi fuera de este mundo; les asusta que verdaramente esté fuera, cada vez más lejano. Incluso les asusta esa añoranza preciosa, limpia, que experimento al mirar al horizonte al mar; al sentirme parte de mares, acantilados, soles, tierras milenarias, al sentirme tan diminuto como protegido por todo eso; en resumidad cuentas, a ser parte de todo y a que todo sea parte de mi.
¿Son esos sentimientos dignos de mi? La sociedad industrial, burguesa, hizo que el hombre perdiese sus vínculos con aquel mundo natural que desde milenios había sido parte de él. ¿No será que yo he sido capaz de abrir esos canales de percepción de nuevo para crear una simbiosis por mi medio, que por otra parte si que es digno de mi?
¿Y hay, hubo o habrá gente que comparta aquello conmigo? Supongo que sí; yo creo que Turner, Constable o Monet experimentaron eso...
Todo el mundo de ideas que se mueve a ese alrededor me tienta con imágenes perfectas de belleza, soledad,... Son cosas bellas y la belleza en sí misma es una de las pocas verdades que conozco.
Yo quise, o quizás aún quiero, ser anarquista: poder cambiar el mundo, llegar a algo más pasional, mucho más humano. La verdad es que no sé si llegaré a eso. Lo que sí sé es que los anarquistas que conocí se distanciaban enormemente de Bakunin; no quería lo mismo que yo, persistían en sus vicios. Pero yo soy distinto; para mi, "el futuro está sin escribir"...
The Clash


Pocos grupos han batido tantos números como The Clash. En los últimos treinta años, muchos de las bandas que han surgido tienen amplias influencias de los chicos malos de Londres.
Resulta que a mediados de los setenta las nuevas generaciones se habían cansado del "flower power" y la mezcla de discos de Jimi Hendrix y cannabis. Una suerte de desolación y nihilismo recorrió una parte de aquella juventud, que vaticinó el fin de los tiempos como cercano debido a las barbaridades que el género humano llevaba a diario. Según este grupo de gentes, lo más sabio era acelerar la degradación para así conseguir el deseado fin que por otra parte el hombre se merecía; así nació en 1975 el punk (que se puede traducir incluso por "mierda").
Estuvieron marcados por un uso abusivo de las drogas (en el sentido más destructivo de estas, no como lo hicieron Janis Joplin u otros artistas anteriores, que supuestamente perseguían fines "más elevados"), la adopción de una imagen extrvagante a más no poder (crestas, pendientes, maquillaje, correas de clavos, pesqueras destrozadas,...), un ideal político anarquista o comunista, la adopción de sobrenombres despectivos (tales como "Juanito el podrido") y una actitud de "vive joven, muere joven y deja un hermoso cadáver". No obstante, dentro del punk hubo muchas tendencias muy dispares: el racismo estuvo abanderado por conjuntos como The Exploited (su vocalista, Wattie Red, ha asegurado varias veces que los semitas y los amarillos están por debajo suya) y Sex Pistols (que utilizaban la cruz gamada habitualmente); los que optaban por experiencias en comunas, como Crass; los que adoptaron una imagen tétrica e idolatraron el cine de terror, de ciencia ficción y de serie B, como The Misfits o The Damned;...
El sonido punk deseaba, de algún modo, volver a la simplificación del rock de los 50, eliminando barroquismos compositivos posteriores y el uso excesivo que se le daba a sintetizadores o pedaleras, para dejar un sonido de guitarra directamente amplificado y un bajo que solía seguir notas muy graves y patrones simples y cortos desde el punto de vista compositivo. Las voces solían ser desgarradas, chillonas (como por ejemplo Johnny Rotten); otras eran más graves y suaves (como Glenn Danzig) o siguiendo líneas más duras, cercanas al sonido del hardcore y del trash metal posterior (como Discharge o Exploited).
Dentro de una escena internacional en la que los grupos se multiplicaban como chinches, The Clash brilló con luz propia por varias razones. Para empezar, el nivel de calidad técnica de sus integrantes era mayor; además, constituyeron una formación relativamente estable en la que contaban con dos hombres de ideas rápidas y muy experimentados. Pero el factor que dió a The Clash el valor de grupo mítico fue la amplia gama de estilos que habían audicionado, compuesto e interpretado cada uno de sus componentes. Joe Strummer había aprendido a tocar la guitarra con los Beatles y con los grupos de rockabilly de los cincuenta, pero sobre todo amaba el folk (y por encima de todos los intérpretes folk a Woody Guthrie); Mick Jones adoraba conjuntos como The Who y ciertas bandas folclóricas inglesas; Paul Simonon, natural de Brixton, había compuesto y tocado en varias bandas de reggae y otros estilos americanos de origen negro, lo que le dió a su instrumento un sonido único; y Topper Headon era un baterista de jazz y swing, aficionado sin remedio a John Coltrane, Little Richard o Louis Amstrong.
El caso es que la banda supo absorber todo esto y hacer una mezcla arrasadora, que resultaba creíble, sincera y renovadora para el rock, recuperando elementos que se habáin diluido y trayendo cosas nuevas. Las canciones fueron en general himnos de protesta contra la sociedad y la política, dejando de manifiesto el ideal del grupo cercano al comunismo (muy vinculados con los sandinistas en particular) pero profundamente críticos con las dictaduras de China, la URSS y Cuba, que eran considerados regímenes falsamente comunistas.
La formación de la banda vino de la unión de miembros de dos bandas de punk y protopunk anteriores, los London SS, donde militaba Terry Chimes (el primer baterista de The Clash), Mick Jones y Paul Simonon, y The 101'ers, donde Joe Strummer cargaba con el protagonismo en la voz, guitarra y composición. Motivados los London SS, y en particular su líder Mick Jones, por los movimientos punks a los que deseaban unirse, buscó un vocalista y segundo guitarra (aunque en el punk dos guitarras no era habitual, Jones estaba muy influído por la melodías, que no pensaba desechar como si que lo hicieron los Sex Pistols, y para crear melodías como el quería necesitaba dos guitarras) afines a sus ideas con el que formar un grupo. Tras asistir a un concierto de The 101'ers, Jones le dijo a Strummer después de que bajase del escenario "tú eres bueno, pero tu grupo es una mierda". Impresionado por las ideas y las palabras de Jones, que Strummer compartía, decidió unirse al proyecto, que incluiría al baterista Terry Chimes y al bajista Paul Simonon, los compañeros de Jones en London SS.
En 1976 ya estaban constituidos como grupo, bajo el nombre de The Clash ("el conflicto", sugerido por Paul Simonon) y dieron varios recitales junto a los Sex Pistols. Aún esaba por madurar buena parte de la banda, por lo que el estilo ofrecido era el del grupo punk rabioso. Ruedan por Francia, Alemania, Irlanda o Suecia, junto a The Jam y otras bandas.
Comenzaron los problemas con Terry Chimes (acusado por Jones y Strummer de ser conservador), quien tras grabar el primer album fue sustituido por Topper Headon, baterista más técnico y conocedor de un amplio abanico de estilos.
El "Anarchy tour", cuyos participantes fueron Sex Pistols, The Damned y The Clash, fue cancelado protamente, debido al cariz excesivamente violento que tomó la escena. The Clash comenzaron a ser conocidos y alabados como grupo punk comprometido.
Así, en 1977 grabarán "The Clash", éxito en Inglaterra y rápidamente exportado a EEUU en una versión censurada (el album contiene temas como "Janie Jones" o "White riot").
El éxito acompañó a la banda con el segundo album, "Give'em enough rope" (1978), con temas como "Tommy Gun".
Pero en 1979 llegó el album que les convirtió en estrellas atemporales: "London Calling". Se combina el punk con el reggae (Guns of Brixton), el ska, el jazz (Brand new cadillac), el rockabilly (Rudie can't fail),..., y otros estilos. La producción tiene un sonido increíble; además, el abum hubo de emitirse como dos Cds, con lo que The Clash engañó a la productora, ya que dijeron que sería un disco y un sencillo, arruinando a la compañía y a ellos mismos.
Para el año siguiente llegaría "Sandinista!", referencia al Frente de Liberación Sandinista, que había captado la atención de Strummer. La gama de estilos se amplia, acogiendo al hip hop (aunque suene un poco extraño, pero en primera canción del album aparece), el dub,... La forma de componer fue entrar en el estudio y grabar lo primero que se viniese a la mente. Y, a pesar de ser tres discos, tuvo un éxito inusitado.
Para el 1982 se emite "Combat Rock". Mucho más melancólico, refleja la crisis en el grupo y las diserciones que se llevaban a cabo en la mente de Strummer, que estaba por esos tiempos muy lejos de Topper Headon y Jones. El album cotinene éxitos como "Should I stay or should I go now" o "Rock the casbah".
La convivencia se hace imposible, y en 1985 son expulsados por Strummer Mick Jones y Topper Headon (este último porque su adicción a la heroína estaría presuntamente empobreciendo su habilidad con la batería).
Para "Curt the crap" se buscan algunos músicos que completen la formación, pero el exprimento resulta rtificial y poco atractivo. Tras editar el abum, que queda con pistas a medio grabar y con las mezclas muy mal hechas, The Clash se separan para siempre.
Pero la banda continuará en la mente y el compromiso político siempre bullicioso de Strummer, que fundará The Mescaleros, un grupo similar pero menos rockero y que canta lo mismo que cantaba The Clash; a la protesta y los problemas de la vida.
http://www.youtube.com/watch?v=mqEOOvoEi_w
Strummer acabó convertido, incluso después de su muerte en 2002, en un símbolo de la lucha contra el capitalismo y las jerarquías que gobiernan el mundo. Particularmente reverenciado en Cuba y el Caribe y en toda América latina.
-Discografía de The Clash:
*The Clash (1977)
*Give'em enough rope (1978)
*London Calling (1979)
* Sandinista! (1980)
* Combat rock (1982)
* Cut the crap (1985)
-Discografía The Mescaleros:
*Rock Art and the X-Ray Style (1999)
* Global a Go-Go (2002)
* Streetcore (2003, Strummer murió durante la grabación)
-Discos de Joe Strummer en solitario:
*Canciones para BSO como "Walker", "Sid and Nancy", "Mistery train" (en la que además interpreta un papel secundario), "Grosse pointe blank",...
La Ley de la Estupidez Histórica o la posible Segunda Guerra Civil
No me gusta recaer en tópicos, y el objetivo de este blog está fuera de querer difundir noticias u opiniones poco novedosas. Pero como esta noticia ha conseguido fastidiarme de verdad, y este blog es mío, pues voy a referirla.
Resulta que la ciudad de Madrid, supongo que siguiendo la Ley de la Estupidez Histórica, le ha retirado a Francisco Franco Bahamonde, que todos sabemos quien fue, todos los títulos honoríficos y privilegios (Medalla de Oro, título de Alcalde Honorífico,...), de tal guisa que ahora mismo "Franco es un vecino más que tuvo Madrid", como dijo la señora reportera de Telecinco a las dos y cuarto de la tarde, creo recordar.
Y yo que creía que la estupidez española había llegado a su límite; siempre me sorprende, siempre puede alcanzar nuevas cotas de miseria. Es formidable.
No voy encaminado a hacer una apología de Franco, sino a reflexionar sobre el asunto. Todas estas idioteces, toda esta presunta "justicia histórica", toda esta calumnia,... ¿qué objeto verdadero tiene? Yo aún no lo he encontrado. Porque lo que alguien hizo en vida hoy día ya no tiene solución; pero lo cierto es que para bien o para mal ocurrió, y tratar de olvidarlo, de olvidar que Franco gobernó España casi cuarenta años, sería más que justicia alejarse de la realidad. Pi y Margall no es santo de devoción; pero si algún día tuviese que escribir un libro de la historia de España, su nombre aparecería con letras grandes, junto a Alfonso XII, Azaña, Sanjurjo, Brunete, Feijóo o la madre que los parió a todos.
¿Pretendemos aplicar un anacrónico borrado de memoria? ¿Es que deseamos que se juzgue a alguien por sus supuestos crímenes? ¿Queremos hacer como los sacerdotes de Amón que borraron el nombre de Akhenatón, el rey que les arrebató su poder, de todos los registros y su efigie de los templos? Porque puestos así a un monárquico quizás no le guste que una calle se llame Manuel Azaña o ver un colegio con la bandera republicana o con el águila. ¿Echamos abajo todas las obras nefastas del franquismo (pantalos, carreteras,...) o las escuelas construidas en la segunda república? Por mucho que Alcalá Zamora o Miguel de Unamuno destetasen la dictadura de Primo de Rivera no le pidieron al ejército que borrase su expediente militar ni que sustituyese su título de general por el de sargento patatero ¿Es qué somos más burros que hace setenta y tantos años?
En cierta ocasión Felipe González, y que conste que no es santo de mi devoción, dijo "los dictadores se derrocan en vida, dejad a los muertos" sobre la memoria histórica; y lo dijo el tipo de hombre al que se le solía llamar "rojo", no ningún militante de Fuerza Nueva o el biznieto de Hitler. Es injusto, sin sentido y denigrante hacer eso. No sé para que servirá; porque después de todo están muertos, un respeto por los que han dejado este mundo. Algunas voces se alzan como posesas respondiendo que se lo merecen, que si Franco fue un dictador. Y por culpa de la falta de capacidad de mantener el ordende los gobernantes de la segunda república se llegó a la Guerra Civil; ¿eliminamos todas las estatuas, nombres de calle,... de sus presidentes? Ni lo hacemos ni debemos hacerlo.
Gente como Garzón además quieren jugar a la necrofagia abriendo tumbas de forma morbosa. Pero cuando resulta que encuentran tumbas en Madrid de prisioneros nacionales, aquellos que vivieron durante alos en chiqueros, la vuelvan a cerrar, miran a otro lado y cuando se les pregunta el porque dicen que eso no entra dentro de la Ley de Memoria Histórica. Toma ya. Insuperable. O sea, que solo hay "justicia" para media España. Espero que encuentren los huesos de Lorca; o aún mejor, los de Maeztu o los de Muñoz Seca (supongo que son malos literatos por petenecer al bando nacional); o los de dos familiares míos tiroteados en Valencia (por ser nacionales) de los que solo conservamos una foto que sacaron después del fusilamiento, con la sangre brotando a borbotones, para mandársela a su madre.
Y podríamos condenar a Santiago Carrillo, el carnicero de Paracuellos, a cadena perpetua. O a todos los que quemaron la mitad de los conventos e iglesias de media España, aquellos que acabaron casi con el total del clero en ciertas provincias españolas, o aquellos republicanos que asediaron el Santuario de La Cabeza en Jaén y después masacraron a toda la población refugiada dentro, mujeres y niños (y entre esos republicanos que asesinaron a tantos civiles estaba el que luego escribió las Nanas de la Cebolla)... jugar a ese juego es peligroso, y solo puede traer una cosa a medio plazo; la Segunda Guerra Civil, algo que temo y espero que no ocurra, pero que en parte se antoja cercano. Pero es que además toda esa ley atenta contra el derecho que todos tenemos de conocer nuestro pasado, que va a ser deformado. Si es que mejor no podía ser la cosa...
Resulta que la ciudad de Madrid, supongo que siguiendo la Ley de la Estupidez Histórica, le ha retirado a Francisco Franco Bahamonde, que todos sabemos quien fue, todos los títulos honoríficos y privilegios (Medalla de Oro, título de Alcalde Honorífico,...), de tal guisa que ahora mismo "Franco es un vecino más que tuvo Madrid", como dijo la señora reportera de Telecinco a las dos y cuarto de la tarde, creo recordar.
Y yo que creía que la estupidez española había llegado a su límite; siempre me sorprende, siempre puede alcanzar nuevas cotas de miseria. Es formidable.
No voy encaminado a hacer una apología de Franco, sino a reflexionar sobre el asunto. Todas estas idioteces, toda esta presunta "justicia histórica", toda esta calumnia,... ¿qué objeto verdadero tiene? Yo aún no lo he encontrado. Porque lo que alguien hizo en vida hoy día ya no tiene solución; pero lo cierto es que para bien o para mal ocurrió, y tratar de olvidarlo, de olvidar que Franco gobernó España casi cuarenta años, sería más que justicia alejarse de la realidad. Pi y Margall no es santo de devoción; pero si algún día tuviese que escribir un libro de la historia de España, su nombre aparecería con letras grandes, junto a Alfonso XII, Azaña, Sanjurjo, Brunete, Feijóo o la madre que los parió a todos.
¿Pretendemos aplicar un anacrónico borrado de memoria? ¿Es que deseamos que se juzgue a alguien por sus supuestos crímenes? ¿Queremos hacer como los sacerdotes de Amón que borraron el nombre de Akhenatón, el rey que les arrebató su poder, de todos los registros y su efigie de los templos? Porque puestos así a un monárquico quizás no le guste que una calle se llame Manuel Azaña o ver un colegio con la bandera republicana o con el águila. ¿Echamos abajo todas las obras nefastas del franquismo (pantalos, carreteras,...) o las escuelas construidas en la segunda república? Por mucho que Alcalá Zamora o Miguel de Unamuno destetasen la dictadura de Primo de Rivera no le pidieron al ejército que borrase su expediente militar ni que sustituyese su título de general por el de sargento patatero ¿Es qué somos más burros que hace setenta y tantos años?
En cierta ocasión Felipe González, y que conste que no es santo de mi devoción, dijo "los dictadores se derrocan en vida, dejad a los muertos" sobre la memoria histórica; y lo dijo el tipo de hombre al que se le solía llamar "rojo", no ningún militante de Fuerza Nueva o el biznieto de Hitler. Es injusto, sin sentido y denigrante hacer eso. No sé para que servirá; porque después de todo están muertos, un respeto por los que han dejado este mundo. Algunas voces se alzan como posesas respondiendo que se lo merecen, que si Franco fue un dictador. Y por culpa de la falta de capacidad de mantener el ordende los gobernantes de la segunda república se llegó a la Guerra Civil; ¿eliminamos todas las estatuas, nombres de calle,... de sus presidentes? Ni lo hacemos ni debemos hacerlo.
Gente como Garzón además quieren jugar a la necrofagia abriendo tumbas de forma morbosa. Pero cuando resulta que encuentran tumbas en Madrid de prisioneros nacionales, aquellos que vivieron durante alos en chiqueros, la vuelvan a cerrar, miran a otro lado y cuando se les pregunta el porque dicen que eso no entra dentro de la Ley de Memoria Histórica. Toma ya. Insuperable. O sea, que solo hay "justicia" para media España. Espero que encuentren los huesos de Lorca; o aún mejor, los de Maeztu o los de Muñoz Seca (supongo que son malos literatos por petenecer al bando nacional); o los de dos familiares míos tiroteados en Valencia (por ser nacionales) de los que solo conservamos una foto que sacaron después del fusilamiento, con la sangre brotando a borbotones, para mandársela a su madre.
Y podríamos condenar a Santiago Carrillo, el carnicero de Paracuellos, a cadena perpetua. O a todos los que quemaron la mitad de los conventos e iglesias de media España, aquellos que acabaron casi con el total del clero en ciertas provincias españolas, o aquellos republicanos que asediaron el Santuario de La Cabeza en Jaén y después masacraron a toda la población refugiada dentro, mujeres y niños (y entre esos republicanos que asesinaron a tantos civiles estaba el que luego escribió las Nanas de la Cebolla)... jugar a ese juego es peligroso, y solo puede traer una cosa a medio plazo; la Segunda Guerra Civil, algo que temo y espero que no ocurra, pero que en parte se antoja cercano. Pero es que además toda esa ley atenta contra el derecho que todos tenemos de conocer nuestro pasado, que va a ser deformado. Si es que mejor no podía ser la cosa...
El racismo
Sobre el racismo se ha escrito lo inabarcable. Todos reconocemos a héroes como Luther King o Nelson Mandela y su lucha contra el apartheid. Las salvajadas han sido muchas, sobre todo provenientes de los pueblos de origen anglosajón; recordemos lo que se hizo con los sioux o los cherokee en EEUU, en ese salvaje oeste domado a garrotazos. Mucho se ha progresado en relación a superarlo; pero hoy día el racismo no está erradicado. Y probablemente nunca lo esté. Como razas distintas de la misma especie de animales que somos, hay rivalidades naturales. Lo que deberíamos intentar -a pesar de que no somos ni debemos ser iguales, pues el propio hecho de pertenecer a una raza nos da a cada uno atributos distintos (sobre las diferencias entre las razas me remito a Camilo José Cela Conde, Catedrático de Antropología de la Universidad de Islas Baleares y a sus numerosos trabajos sobre la materia)- es una comvivencia al menos normal, pacífica.
Últimamente he visto ejemplos de racismo de los indirectos, de los que a mí más me preocupan. Hablaré de dos casos concretos.
El primero es de Michael Jackson. La reciente muerte de la mayor estrella del pop de todos los tiempos ha sacudido un gran latigazo por todo el mundo, no solo en EEUU; he visto imágenes de manifestaciones delante de Nôtre Dame en París, en la Plaza Roja de Moscú, en Madrid, en Buenos Aires,..., lugares en los que la gente se manifiesta a favor de la estrella.
Pero me llamó la atención que un ciudadano negro neoyorquino declaró que "la comunidad negra siente a Michael Jackson, para ellos es un ejemplo". Eso es lo que no entendí; porque Michael Jackson fue un racista, quizás el hombre más racista de todos. Despreció su condición, su raza, porque quería ser blanco. Como si la raza blanca le fuese a dar privilegios especiales o más intelingencia o prestigio; aunque al final fue más desnatado que blanco. Pero el caso es que de todas formas ese hombre rechazó su condición hasta tal punto de someterse a, según algunas fuentes, 2000 operaciones. ¿Tal era su odio a su raza? Dese luego a mí me parece que sí, y si fuera negro no podría adorar a alguien así, alguien que rehusa de los suyos. También puede que se deba al trato brutal y discriminatorio que han sufrido los negros en EEUU, que haya quedado algo en el subsconciente colectivo como alergi así mismos. Pero ni siquiera aquello. Yo al menos no adoraría a alguien que deseoso de ser negro o chino se tiznase la piel con un carbón o con el azafrán de las paellas.
Para mí eso si que es racismo; y lo peor de todo, un racismo no solo tolerado, sino aceptado como positivo. Porque a pesar de que Michael Jackson fue pederasta, degenerado, racista y no estuvo demasiado lúcido se le admira y adora. Son cosa poco comprensibles.
El segundo ejemplo que voy a dar es el que sigue: Barack Obama. No es que él sea racista, pero los que lo han colocado de monigote en la Casa Blanca si que saben usar el racismo.
Hablemos de los resultados electorales. El candidato demócrata obtuvo el voto de un 44% de población blanca, y el resto de votos fue en su mayoría para el candidato republicano, un dato igualitario. Lo que desestabilizó la balanza fue que Obama era negro; y digo esto porque el 90% de los negros, que son un 12,3% de la población estadounidense, votó a Obama; la victoria de Obama se debió a una manutensión de los votos demócratas tradicionales y a la obtención del voto de la población negra. En otras palabras, los blancos votaron indistintamente al blanco o al negro, mientras que los negros votaron casi todos al negro. ¿No es esto racismo también? Porque está claro que los negros solo miraron la raza del candidato a la hora de votarlo.
La revolución que ha introducido Obama es una nueva táctica para ganar elecciones, en la que la captación de votos se basa de forma esperpéntica en la raza; magnífico.
Resumiendo, que el racismo persiste y que no es patrimonio exclusivo de la raza blanca; porque el presidente de EEUU es presidente por ser negro, no por ser buen político.
Quizás el caso de Michael Jackson sea distinto, porque tiene unas connotaciones diferenciadoras.
He visto a gente llorar y manifestarse por él, bailar sus canciones, encender velas. Y lo más importante de todo. Desde el mismo día de su muerte las leyendas urbanas han circulado por internet; y evidentemente Michael no está muerto, está en un búnker en las Islas Maldivas con Elvis y Jim Morrison, que menos. Lo que importa de verdad en todo eso es saber porque ocurre, porque la gente lo adora y no lo da por muerto, a pesar de todos los escándalos a los que dió lugar en lo últimos años de su vida.
Muy sencillo: la gente necesita héroes. Michael es un héroe para el pueblo, porque les ha transmitido algo y ese algo prevalece en ellos, aun después de la muerte del propio personaje. La historia de Michael, al igual que pasó con Elvis o Jim Morrison, se irá deformando, hasta dar lugar a un personaje mítico, muy lejano al real. Miles de personas se congregan en la tumba de Elvis todos los años; esto es ciertamente un principio de adoración, como también ha pasado siempre con los santos cristianos.
Y además esto no es nuevo; los personajes míticos se desfiguran con el paso del tiempo desde siempre. Tomenos el ejemplo del segundo rey de Roma, Numa Pompilio, del que poco del personaje real nos ha llegado, pero si muchos relatos míticos; en época imperial era objeto de culto prácticamente. O Hércules y los sucesivos Heráclidas.
Y que decir de esos cientos de santos cristianos, anteriores a la propia religión y transformados para captar la atención del pueblo sobre la nueva religión. Veamos un ejemplo; la divinidad egipcia Isis llegó a Hispania sobre el siglo II a.C, y rápidamente fue identificada con una deidad local, a la que sustituyó en el culto, adquiriendo una popularidad desmesurada, puesto que la diosa anterior era una diosa "del pueblo". Posteriormente, Isis se cristianiza como la Virgen María, ya que tiene una iconografía similar (con su hijo Horus en los brazos; Horus, un rey, como Jesucristo) y aparece el nombre Isidro también (del griego, "adorador de Isis"); es decir, la heroína primigenia perdura en el tiempo en la actualidad. Y lo mismo podemos decir del dios Seraphis, cristianizado en el santo madrileño San Cerapio. O Esculapio, cristianizado en San Roque, con su barba, su perro y su cayado.
También llenan el hueco social del héroe los X-Men, o Superman, o Batman, o el Capitán América; la gente los sigue e imita, los tiene como modelo a seguir y les motiva su presencia.
En resumidas cuentas; Michael Jackson y Elvis Presley, por muy jocoso que pueda parecer, son héroes, y es posible que permanezcan en la mente colectiva o se le rinda culto durante centurias enteras.
Y lo más extraño de todo esto es que en Michael la leyenda ya supera a la realidad, a pesar de que fuese un pederasta racista. También debemos tener cuidado con los héroes que se crean. He visto frases como "tu Dios murió en la cruz, el mio murió cantando"; no sé hasta que punto tener por Dios a Michael Jackson puede reportar beneficios.
Últimamente he visto ejemplos de racismo de los indirectos, de los que a mí más me preocupan. Hablaré de dos casos concretos.
El primero es de Michael Jackson. La reciente muerte de la mayor estrella del pop de todos los tiempos ha sacudido un gran latigazo por todo el mundo, no solo en EEUU; he visto imágenes de manifestaciones delante de Nôtre Dame en París, en la Plaza Roja de Moscú, en Madrid, en Buenos Aires,..., lugares en los que la gente se manifiesta a favor de la estrella.
Pero me llamó la atención que un ciudadano negro neoyorquino declaró que "la comunidad negra siente a Michael Jackson, para ellos es un ejemplo". Eso es lo que no entendí; porque Michael Jackson fue un racista, quizás el hombre más racista de todos. Despreció su condición, su raza, porque quería ser blanco. Como si la raza blanca le fuese a dar privilegios especiales o más intelingencia o prestigio; aunque al final fue más desnatado que blanco. Pero el caso es que de todas formas ese hombre rechazó su condición hasta tal punto de someterse a, según algunas fuentes, 2000 operaciones. ¿Tal era su odio a su raza? Dese luego a mí me parece que sí, y si fuera negro no podría adorar a alguien así, alguien que rehusa de los suyos. También puede que se deba al trato brutal y discriminatorio que han sufrido los negros en EEUU, que haya quedado algo en el subsconciente colectivo como alergi así mismos. Pero ni siquiera aquello. Yo al menos no adoraría a alguien que deseoso de ser negro o chino se tiznase la piel con un carbón o con el azafrán de las paellas.
Para mí eso si que es racismo; y lo peor de todo, un racismo no solo tolerado, sino aceptado como positivo. Porque a pesar de que Michael Jackson fue pederasta, degenerado, racista y no estuvo demasiado lúcido se le admira y adora. Son cosa poco comprensibles.
El segundo ejemplo que voy a dar es el que sigue: Barack Obama. No es que él sea racista, pero los que lo han colocado de monigote en la Casa Blanca si que saben usar el racismo.
Hablemos de los resultados electorales. El candidato demócrata obtuvo el voto de un 44% de población blanca, y el resto de votos fue en su mayoría para el candidato republicano, un dato igualitario. Lo que desestabilizó la balanza fue que Obama era negro; y digo esto porque el 90% de los negros, que son un 12,3% de la población estadounidense, votó a Obama; la victoria de Obama se debió a una manutensión de los votos demócratas tradicionales y a la obtención del voto de la población negra. En otras palabras, los blancos votaron indistintamente al blanco o al negro, mientras que los negros votaron casi todos al negro. ¿No es esto racismo también? Porque está claro que los negros solo miraron la raza del candidato a la hora de votarlo.
La revolución que ha introducido Obama es una nueva táctica para ganar elecciones, en la que la captación de votos se basa de forma esperpéntica en la raza; magnífico.
Resumiendo, que el racismo persiste y que no es patrimonio exclusivo de la raza blanca; porque el presidente de EEUU es presidente por ser negro, no por ser buen político.
Quizás el caso de Michael Jackson sea distinto, porque tiene unas connotaciones diferenciadoras.
He visto a gente llorar y manifestarse por él, bailar sus canciones, encender velas. Y lo más importante de todo. Desde el mismo día de su muerte las leyendas urbanas han circulado por internet; y evidentemente Michael no está muerto, está en un búnker en las Islas Maldivas con Elvis y Jim Morrison, que menos. Lo que importa de verdad en todo eso es saber porque ocurre, porque la gente lo adora y no lo da por muerto, a pesar de todos los escándalos a los que dió lugar en lo últimos años de su vida.
Muy sencillo: la gente necesita héroes. Michael es un héroe para el pueblo, porque les ha transmitido algo y ese algo prevalece en ellos, aun después de la muerte del propio personaje. La historia de Michael, al igual que pasó con Elvis o Jim Morrison, se irá deformando, hasta dar lugar a un personaje mítico, muy lejano al real. Miles de personas se congregan en la tumba de Elvis todos los años; esto es ciertamente un principio de adoración, como también ha pasado siempre con los santos cristianos.
Y además esto no es nuevo; los personajes míticos se desfiguran con el paso del tiempo desde siempre. Tomenos el ejemplo del segundo rey de Roma, Numa Pompilio, del que poco del personaje real nos ha llegado, pero si muchos relatos míticos; en época imperial era objeto de culto prácticamente. O Hércules y los sucesivos Heráclidas.
Y que decir de esos cientos de santos cristianos, anteriores a la propia religión y transformados para captar la atención del pueblo sobre la nueva religión. Veamos un ejemplo; la divinidad egipcia Isis llegó a Hispania sobre el siglo II a.C, y rápidamente fue identificada con una deidad local, a la que sustituyó en el culto, adquiriendo una popularidad desmesurada, puesto que la diosa anterior era una diosa "del pueblo". Posteriormente, Isis se cristianiza como la Virgen María, ya que tiene una iconografía similar (con su hijo Horus en los brazos; Horus, un rey, como Jesucristo) y aparece el nombre Isidro también (del griego, "adorador de Isis"); es decir, la heroína primigenia perdura en el tiempo en la actualidad. Y lo mismo podemos decir del dios Seraphis, cristianizado en el santo madrileño San Cerapio. O Esculapio, cristianizado en San Roque, con su barba, su perro y su cayado.
También llenan el hueco social del héroe los X-Men, o Superman, o Batman, o el Capitán América; la gente los sigue e imita, los tiene como modelo a seguir y les motiva su presencia.
En resumidas cuentas; Michael Jackson y Elvis Presley, por muy jocoso que pueda parecer, son héroes, y es posible que permanezcan en la mente colectiva o se le rinda culto durante centurias enteras.
Y lo más extraño de todo esto es que en Michael la leyenda ya supera a la realidad, a pesar de que fuese un pederasta racista. También debemos tener cuidado con los héroes que se crean. He visto frases como "tu Dios murió en la cruz, el mio murió cantando"; no sé hasta que punto tener por Dios a Michael Jackson puede reportar beneficios.
El Álamo
Todos hemos visto aquella película de Wayne llamada "El Álamo", en la que se rememora uno de aquellos acontecimientos que los norteamericanos enarbolan al nivel de mito, con héores como Travis y con Santa Anna como la encarnación diabólica del diablo.
Pero, como suele ocurrir muy a menudo, las cosas no son blancas o negras, el gris siempre se cuela en la gama de colores. Y el mito americano sobre la independencia, libertad,..., se ha derrumbado progresivamente.
La reciente aparición del diario del suboficial de Santa Anna José Enrique de la Peña ha sido uno de los elementos que ha derruido finalmente el mito estadounidendse. Al parecer, ni Santa Anna era tan maligno ni Travis tan buen oficial, además de cientos de matices más. El documento ya había sido publicado a mediados del siglo XX en México, pero hasta hoy día los más recientes estudios no le habían dado la importancia que merecía.
Hay más información sobre el asunto en http://www.cah.utexas.edu/exhibits/Pena/spanish/exhibit4.html
La enseñanza que yo al menos he sacado a raíz de esta noticia en que en todos los países cuecen habas. Y que la imparcialidad, como seres humanos que somos, está a la orden del día; lo que si es verdad que a menudo la historia suele poner las cosas en su sitio al poco o al mucho tiempo, y que por fin se ha hecho justicia a los mexicanos que también murieron en El Álamo, que por otra parte solo iban a respaldar la legalidad por la que aquel territorio era de México. Y hoy día EEUU (y el resto de países del primer mundo) exigen se respete la legalidad internacional, a pesar de un pasado plagado de genocidios (hagamos balance de cuantos millares de indios llegaron a asesinar sin piedad los colonos para extender sus dominios por el "salvaje oeste" en la segunda mitad del siglo XIX) e irregularidades, que habitualmente son revestidas con el ropaje de la mitifiación para no pagar por crímenes inhumanos, inmensos e imperdonables.
Yo no dudo de la "buena voluntad" de Travis, ni mucho menos (a pesar de que era un cobarde); pero tampoco puedo dudar de la de Santa Anna, que por otra parte si que estaba legitimado por la legalidad jurídica, cosa que no compartía con Travis.
El debate de que métodos son legales y cuales no para extender el dominio de un país sobre un territorio sigue igual de abierto e injustamente tratado hoy día. Recordemos la creación del estado de Israel y la matanza diaria de palestinos en Cisjordania; todo lo que ha significado Gaza para generaciones enteras privadas de un estado sólido, generaciones pisadas, esta vez sí, por la legalidad internacional (que ha actuado de una forma patética y partidista para variar).
¿Estarán el odio, la represión y la violencia insertados en la naturaleza humana de tal manera que ciertos sectores poblacionales no pueden sobrevivir exentos de baños de sangre y subyugamiento del prójimo con el simple fin de ver aplastado a alguien? Tal vez; pero lo que si es cierto es que la verdad se acabará sabiendo siempre, pase el tiempo que pase. Y que injusticias históricas como El Álamo se acaban corrigiendo en la memoria colectiva al paso del tiempo.
Pero, como suele ocurrir muy a menudo, las cosas no son blancas o negras, el gris siempre se cuela en la gama de colores. Y el mito americano sobre la independencia, libertad,..., se ha derrumbado progresivamente.
La reciente aparición del diario del suboficial de Santa Anna José Enrique de la Peña ha sido uno de los elementos que ha derruido finalmente el mito estadounidendse. Al parecer, ni Santa Anna era tan maligno ni Travis tan buen oficial, además de cientos de matices más. El documento ya había sido publicado a mediados del siglo XX en México, pero hasta hoy día los más recientes estudios no le habían dado la importancia que merecía.
Hay más información sobre el asunto en http://www.cah.utexas.edu/exhibits/Pena/spanish/exhibit4.html
La enseñanza que yo al menos he sacado a raíz de esta noticia en que en todos los países cuecen habas. Y que la imparcialidad, como seres humanos que somos, está a la orden del día; lo que si es verdad que a menudo la historia suele poner las cosas en su sitio al poco o al mucho tiempo, y que por fin se ha hecho justicia a los mexicanos que también murieron en El Álamo, que por otra parte solo iban a respaldar la legalidad por la que aquel territorio era de México. Y hoy día EEUU (y el resto de países del primer mundo) exigen se respete la legalidad internacional, a pesar de un pasado plagado de genocidios (hagamos balance de cuantos millares de indios llegaron a asesinar sin piedad los colonos para extender sus dominios por el "salvaje oeste" en la segunda mitad del siglo XIX) e irregularidades, que habitualmente son revestidas con el ropaje de la mitifiación para no pagar por crímenes inhumanos, inmensos e imperdonables.
Yo no dudo de la "buena voluntad" de Travis, ni mucho menos (a pesar de que era un cobarde); pero tampoco puedo dudar de la de Santa Anna, que por otra parte si que estaba legitimado por la legalidad jurídica, cosa que no compartía con Travis.
El debate de que métodos son legales y cuales no para extender el dominio de un país sobre un territorio sigue igual de abierto e injustamente tratado hoy día. Recordemos la creación del estado de Israel y la matanza diaria de palestinos en Cisjordania; todo lo que ha significado Gaza para generaciones enteras privadas de un estado sólido, generaciones pisadas, esta vez sí, por la legalidad internacional (que ha actuado de una forma patética y partidista para variar).
¿Estarán el odio, la represión y la violencia insertados en la naturaleza humana de tal manera que ciertos sectores poblacionales no pueden sobrevivir exentos de baños de sangre y subyugamiento del prójimo con el simple fin de ver aplastado a alguien? Tal vez; pero lo que si es cierto es que la verdad se acabará sabiendo siempre, pase el tiempo que pase. Y que injusticias históricas como El Álamo se acaban corrigiendo en la memoria colectiva al paso del tiempo.
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